Cuando se habla de sistematización de experiencias se trata no sólo de ordenar y clasificar datos e información, sino de contemplar las experiencias que se han llevado a cabo como procesos históricos, complejos, en los que intervienen toda una serie de actores y que, además, tienen lugar en contextos socio-económicos determinados. La finalidad última de la sistematización de experiencias es comprender e interpretar los modos y maneras en que se está desarrollando el proceso. En este sentido, además de la necesaria reconstrucción del proceso, hay que pasar, a través de la incorporación de lementos objetivos y subjetivos, a realizar una interpretación crítica que permita extraer aprendizajes.