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Para lograr la visión y cumplir la misión, la Provincia de Loyola trabajará en las siguientes opciones fundamentales1:
1. CULTIVO DEL SER
Fomentará un estilo de vida que nos permita cultivar el ser sin perdernos en el hacer.
– Dedicando tiempo a la oración y al discernimiento.
– Buscando espacios donde compartir nuestra experiencia personal desde la fe.
– Cuidando la amistad con nuestros compañeros, especialmente con los mayores y enfermos, y la que tenemos con otras personas.
– Reservando tiempos al descanso personal y comunitario.
– Actualizando y mejorando nuestra formación permanente desde el punto de vista humano, social, espiritual y teológico.
2. COMUNIDADES
Potenciará y generará comunidades caracterizadas por la inserción en ambientes sencillos, la calidad de su acogida y cercanía con los excluidos, su estilo de vida fraterno y austero, y por ser espacios donde se comparte la fe. Con este mismo espíritu, promocionará la renovación y sentido solidario de todas las comunidades.
3. TALANTE DE VIDA Y TRABAJO
Asumirá como talante de vida y de trabajo:
– El discernimiento personal y comunitario que nos ayude a buscar con otros la voluntad de Dios.
– La disponibilidad, la flexibilidad y la disposición al cambio.
– La gratuidad y la libertad en el servicio.
– Las actitudes que favorecen y hacen posible el trabajo en equipo: capacidad de escucha, comunicación, diálogo, ternura, métodos renovados y liderazgos compartidos.
– Una vivencia de pertenencia a la Iglesia leal, crítica, abierta al diálogo con el mundo y comprometida con la Iglesia local.
– Una conciencia de la universalidad de la Compañía y de sus retos apostólicos.
4. SUJETO APOSTÓLICO PROVINCIAL
Trabajará en el diseño y constitución de un sujeto apostólico provincial compuesto por jesuitas y laicos.
– Clarificando el papel de los jesuitas y el de los laicos en el sujeto apostólico, en función de sus vocaciones respectivas.
– Discerniendo en común.
– Conformando equipos de trabajo.
– Compartiendo visiones, esperanzas, criterios, compromisos mutuos y celebrando la vida en común en sus éxitos y fracasos.
– Formando en identidad y misión compartida tanto a los jesuitas como a los laicos que trabajan con nosotros.
– Abriéndose a nuevas experiencias de relación de laicos con la Compañía.
– Potenciando la comunicación y las sinergias entre obras y sectores, para discernir libre e intersectorialmente nuestras presencias y renuncias.
5. ESPIRITUALIDAD IGNACIANA
Cultivará de manera específica la espiritualidad ignaciana, valorando nuestro propio carisma, los Ejercicios Espirituales, el acompañamiento y el discernimiento.
– Cuidando nuestra propia formación en esta materia.
– Fomentando de manera creativa experiencias de encuentro con Dios.
– Acompañando procesos de formación ignaciana.
– Potenciando Loyola y Javier como lugares de encuentro con Dios, centros de espiritualidad ignaciana y de anuncio de la misión actual de la Compañía.
6. JUSTICIA
Se comprometerá en el trabajo por la justicia y la solidaridad, poniendo de manifiesto su intrínseca conexión con nuestra fe.
– Haciendo suyas las causas de los pobres y sus perspectivas, fomentando nuestra cercanía y compromiso público con ellos.
– Fortaleciendo organizaciones implicadas directamente en el trabajo por la justicia e impregnando de este espíritu a todas las obras y sectores de la Provincia.
– Promoviendo proyectos intersectoriales e interinstitucionales en favor de los más necesitados, así como la colaboración con otras instituciones eclesiales y sociales que trabajan por la justicia.
– Potenciando una reflexión crítica sobre las causas de las injusticias que incluya sus raíces culturales.
– Fomentando una espiritualidad y una reflexión teológica marcadas por su especial atención a la conexión entre fe y justicia.
– Celebrando comunitariamente los avances en este campo.
7. REALIDAD CULTURAL
Reconocerá y apreciará las diferentes realidades culturales de nuestra sociedad, con especial interés por la cultura en euskara.
– Potenciando una mayor inculturación de los jesuitas, comunidades y obras de la Provincia en la lengua y cultura vascas, teniendo en cuenta las peculiaridades de cada lugar.
– Creando comunidades vascoparlantes que faciliten el uso, aprendizaje y mejora del euskara.
– Preparando a los jesuitas en formación para vivir y trabajar en las dos lenguas oficiales.
8. EDUCACIÓN
Impulsará una educación arraigada en los valores evangélicos que promueva la formación de hombres y mujeres libres, compasivos, intelectualmente competentes, con talante cooperador y comprometidos con el mundo que les rodea.
– Ofreciendo un sentido trascendente de la existencia humana y una visión cristiana de la vida.
– Inspirándose en los principios de la pedagogía ignaciana.
– Formando con capacidad crítica y deseo de transformación social.
– Educando en ciudadanía e interculturalidad.
– Fomentando en el interior de las instituciones dinámicas que construyan comunidad y favorezcan la participación y la responsabilidad.
9. PAZ Y RECONCILIACIÓN
Implicará decididamente a los jesuitas, comunidades, sectores e instituciones en el proceso de paz y reconciliación social.
– Fomentando una cultura democrática que facilite el diálogo, la participación y el respeto de los derechos humanos, individuales y colectivos.
– Asumiendo los conflictos como oportunidades de cambio y mejora social.
– Promoviendo la solidaridad con todas las víctimas, la convivencia entre identidades diferentes, el valor de la pluralidad, la reconciliación entre los desavenidos y una cultura de paz.
10. VOCACIONES CRISTIANAS
Se comprometerá personal, comunitaria e institucionalmente en la promoción de vocaciones cristianas, tanto de laicos como de jesuitas.
– Facilitando procesos de búsqueda de sentido en la vida.
– Alimentando procesos personales y comunitarios de crecimiento en la fe, especialmente con jóvenes.
Y en particular:
– Suscitando la opción de vida en la Compañía de Jesús, transparentando nuestro estilo de vida y opciones apostólicas, así como su relevancia personal, social y eclesial.
– Detectando los posibles candidatos desde la cercanía, la conversación espiritual y la apertura de nuestras comunidades.
– Y acompañando a aquéllos que han manifestado su posible vocación a la Compañía.
1Las dos primeras están dirigidas a los jesuitas de la Provincia de Loyola. Las siguientes ocho se refieren a todo el conjunto de la Provincia: jesuitas, comunidades y obras, así como a los laicos y laicas que trabajan en las mismas.
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