| |
La Congregación General, órgano supremo de la Compañía, en su versión 34 nos recuerda los lugares donde hoy hacemos nuestra presencia en el mundo:
“Como peregrinos en misión, estamos prontos a repartirnos en la viña de Cristo para trabajar en la parte y obra que de ella nos fuere cometida... Algunos vivimos en países cristianos tan sólo de nombre, crecientemente secularizados; otros vivimos en países profundamente religiosos, pero de poco cristianos; unos trabajamos en países donde la fe cristiana permanece mayoritariamente viva, especialmente entre los pobres, pero en los que hay que enfrentarse a los desafíos de la injusticia y el secularismo... Pero todos estamos llamados a ser servidores de la misión universal de Cristo en la Iglesia y en el mundo de hoy...”.
Congregación General 34. Decreto 1,9
|